
El intenso calor de la bola de fuego disipo las pocas esperanzas que aun quedaban. Se produjo un resplandor tan brillante que hizo que cundiese el pánico. Todos embobados miraban. Colisión. El calor genero una combustión espontanea y lo envolvió todo en llamas. Murió. Por suerte no llego a recobrar el conocimiento a pesar del aparatoso rugido de las mortales llamas que lo devoraron...