Blog de humor en serio y otros aderezos, donde la inteligencia trata de sobrevivir en el país del disparate...

Licencia

Licencia de Creative Commons
Este Blog cuyo autor es Jerjes Ascanio está bajo una licencia de Reconocimiento 4.0 Internacional de Creative Commons.
Creado a partir de http://elentrompe.blogspot.com/.
Licencia libre.

Marquesina

He aqui la construcción de una realidad soñada, sin ángulos rectos, donde las coordenadas se anulan, lo onírico es un buen escenario y el azar es protagonico...  Gracias por tu visita...
gadgets para blogger

26 dic. 2014

Nostalgia

Tendemos a mirar con desconfianza o con conmiseración a la nostalgia campesina que abunda en la generación de nuestros abuelos y, un poco menos, en la de nuestros padres. 

Alegamos que esa Edad de Oro de la Venezuela agrícola nunca fue tal, que aquel orden rural mantenía a la mujer encerrada en casa, que aquella vida que ellos idealizan era de miseria, aislamiento y atraso. La vida verdadera, pensábamos de niños y de jóvenes, era la nuestra, urbana, cosmopolita hasta cierto punto, consumista y rápida. 

Y ahora, nosotros mismos estamos hablando como nuestros viejos, uniéndonos a ellos en el lamento por un mundo perdido, añorando un país que recordamos moderno pero amable, próspero pero más o menos democrático, un país donde podíamos viajar si teníamos la plata, podíamos rumbear si teníamos el permiso y podíamos acampar en la playa sin mayores peligros. 

Tantos cambios nos han vuelto, a nosotros que no tenemos sino 30 ó 40, en ancianos prematuros, quejumbrosos, obsesionados por la memoria de una Venezuela que consideramos enormemente mejor que la actual. Hemos vuelto a la música de entonces, a su moda, a su anecdotario; hemos ido convirtiendo ese recuerdo en literatura, o en depresión, o en temas para evadir el trabajo en las social 
networks. Somos una generación precozmente nos
tálgica, que siente y habla como si hubiera sobrevivido, a duras penas, a una hecatombe... o como si estuviera viéndola alzarse sobre el horizonte. 

Pero debajo de esa nostalgia de los temas de A-Ha y las hamburguesas de madrugada en la calle, hay una de algo intangible, la otra nostalgia: la de la fe que teníamos entonces, la de lo que sentíamos mientras mirábamos a nuestro alrededor durante aquellos años e imaginábamos que todo eso que teníamos iba a ser mejor. 

Sufrimos una nostalgia de una fe desaparecida.

No hay comentarios. :

Publicar un comentario

Gracias por tu comentario, regresa nuevamente, saludos...

Imprimir

Loading